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Cómo mantener la salud dental de sus niños Los refrescos carbonatados ¿culpables o inocentes? CL En estos tiempos en los cuales el ejercicio y la alimentación adecuada son sinónimos de la mejor apariencia, aparentemente nada es seguro en la búsqueda de la perfección física. Entre los ejemplos más brillantes de ese giro paradigmático están las actuales tendencias de los cuidados dentales. Si bien antiguamente los mercados ofrecían todo tipo de dentífricos, ahora tienen a la venta una amplia gama de productos que van desde ultrablanqueamientos a control de sarro o depósitos acumulados en los dientes.
 | | Aunque se considera que los refrescos carbonatados son los principales culpables del deterioro dental, nuevos estudios indican que bebidas sin cola como las bebidas deportivas y energéticas le causan más daño al esmalte. |
| Aunque la popularidad de tales productos e incluso de procedimientos como el blanqueamiento sigue aumentando, muchas personas desconocen que, con frecuencia, los efectos de los mismos se ven amenazados por decisiones que tomamos diariamente y que probablemente comenzaron en la infancia. La mayoría sabe que las bebidas como el café pueden decolorar o perjudicar la blancura dental. Pero ¿son éstas las únicas, o al menos, las principales culpables? Varios estudios indican que tal vez las cosas no sean como se piensa.
Como en la actualidad el mercado estadounidense está inundado por cerca de 450 tipos de refrescos, además de que los estudios indican que los estadounidenses consumen hasta 53 galones de refrescos carbonatados por persona por año, no hay duda de que las sodas están consideradas en gran medida como las principales culpables del deterioro dental. Sin embargo, un estudio realizado en el año 2005 indicó por primera vez en la revista General Dentistry que los refrescos que no contienen cola, como las bebidas deportivas/energéticas y la limonada comercial eran las más agresivas en lo que a disolución del esmalte dental se refiere.
Los investigadores J. Anthony von Fraunhofer, MSc, PhD, FRSC, FADM, y Matthew Rogers, DDS, fueron tal vez los más sorprendidos por los resultados de su estudio. En el mismo, Fraunhofer y Rogers "sazonaron" muestras de esmalte dental saludable durante 14 días, pesándolas cada 24 a 48 horas. Las soluciones se cambiaron diariamente y se comprobó su acidez. Para su sorpresa, los esmaltes sumergidos en soluciones de refrescos deportivos y limonada comercial mostraron una disolución del esmalte más avanzadas que el sumergido en refrescos carbonatados.
Por supuesto, el estudio recibió, comprensiblemente, una reacción de franco escepticismo. Después de todo, nadie se rocía los dientes con refrescos deportivos o limonada durante 14 días. Además las muestras de esmalte no se cepillaron diariamente, algo que la mayoría de las personas hace al menos una vez al día. Pero esto no quiere decir que el estudio debe ignorarse en su totalidad. Los propios científicos aclararon que no estaban tratando de inculpar a ningún refresco o tipo de bebida. Por el contrario, lo que indica el estudio es que, independientemente de lo que se consuma, pensar que los refrescos deportivos o energéticos no son dañinos para la dentadura es un craso error. Al igual que otras bebidas como los refrescos carbonatados o el café, al consumo de refrescos deportivos y limonada comercial debe seguir un cepillado cuidadoso o al menos un enjuague con agua, que sigue siendo el líquido menos nocivo para los dientes.
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